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¿Qué está en juego?

El cambio climático, quizá la mayor amenaza experimentada por la especie humana desde su surgimiento, hace parte de los profundos cambios infligidos a la Tierra como consecuencia de la acción del hombre, y es una clara expresión de cómo ella ha entrado en la llamada era antropogénica. Esta sección presenta unas reflexiones finales sobre el significado del cambio global y cuál es la responsabilidad que todos tenemos con el planeta Tierra.

En últimas, lo que los gobiernos han estado negociando desde hace veinte años es el nivel a que ascenderá la temperatura promedio global en este siglo, que no es nada distinto a establecer la magnitud de los impactos que legaremos a las generaciones futuras como consecuencia del calentamiento global que hemos originado, o, para decirlo menos elegantemente, el nivel de sufrimiento que les heredaremos. El reto no es salvar al planeta, como muchos afirman erróneamente, sino proteger a la especie humana y asegurar su bienestar




Y, ¿Qué deparará el calentamiento global de origen humano a la humanidad y al planeta Tierra?

El cambio climático es la modificación que hoy más sentimos como una amenaza. Pero se debe recordar que, simultáneamente, enfrentamos múltiples fenómenos como consecuencia de la acción humana, entre los cuales se mencionan la pérdida acelerada de la biodiversidad; la contaminación y el deterioro de las fuentes de agua dulce; la contaminación y la degradación del medio ambiente marino; la deforestación y el incremento de la desertización; los contaminantes orgánicos persistentes; y el declive de la capa de ozono. 
Fenómenos todos interrelacionados en forma compleja y profunda, que se están incrementando, a excepción del declive de la capa de ozono, problema que parece se está resolviendo exitosamente. Tal como afirman los científicos, la Tierra ha ingresado en la era antropogénica, caracterizada por cambios de una magnitud similar a los de las otras eras geológicas de nuestro planeta. La diferencia es que esas otras no estuvieron marcadas por la acción del hombre, sino por eventos ocurridos en el planeta o generados desde el espacio exterior, como el choque de grandes asteroides.
Vivimos en una era de cambio del planeta ocasionada por la humanidad, e ineludiblemente nos enfrentamos a prever y mitigar estos cambios y adaptarnos a ellos. Ese es el reto del nuevo ambientalismo. Pase lo que pase con el calentamiento global originado por el hombre, el planeta Tierra seguirá su curso, con profundos cambios en las nuevas eras que sobrevendrán, así como ha ocurrido desde su origen, hace cuatro mil millones de años, hasta el momento mismo de su extinción, que se estima ocurrirá dentro de cuatro mil quinientos millones de años.



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